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Doble Presencia en la Contingencia (COVID-19)


Debido a la contingencia que vivimos a nivel mundial afectada por COVID 19 pandemia decretada por la OMS, un factor esencial a considerar en nuestras organizaciones es la “doble presencia “y en ¿Cómo nos afecta? ¿Aumenta la doble presencia?

Para entender el contexto del presente artículo debemos comprender primeramente ¿Qué es la doble presencia? Se entiende como la necesidad de responder a las demandas del “trabajo asalariado” y del “domestico familiar” de manera simultánea, esta aumenta por distintos factores como por las exigencias del trabajo doméstico-familiar, jornadas laborales extendidas, exigencias elevadas, etc. Teniendo efectos negativos sobre la salud y afectando principalmente a las mujeres.

En la actualidad ciertos factores que nos preocupan puede ser el “No funcionamiento de establecimientos educacionales, jardines, guarderías etc.” La exposición a contagio mediante locomoción, contacto directo en nuestros lugares de trabajo y/o lugares de tránsito. Produciendo preocupación en hombres y mujeres.


En Chile las estadísticas en años anteriores nos indicaban altas cifras en relación a la doble presencia y actualmente por la situación que estamos viviendo ¿podría aumentar?


De acuerdo a cifras entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en marzo de 2018, se estima que cerca de un 48.5% de las mujeres chilenas participan en el mercado laboral, destacando la alta tasa de participación femenina en el mundo del trabajo informal (31,9%).


Sin embargo, estas cifras no logran demostrar una realidad que afecta a todas las trabajadoras chilenas: el desafío diario de compatibilizar el trabajo con la vida familiar y los que haceres del hogar. Para esto, la mayoría de las mujeres debe continuar trabajando después de su jornada formal, dando pie al fenómeno de la “doble presencia”.


Durante el año 2017, el Ministerio de Salud publicó los resultados de la Encuesta de Calidad de Vida y Salud (ENCAVI), en la que se muestran las diferencias entre hombres y mujeres a la hora de enfrentar la doble presencia. Por ejemplo, un 28% de las mujeres trabajadoras encuestadas afirmó que siempre o casi siempre quedan las tareas domésticas sin hacer cuando ellas no están en casa, frente a un 10% de los hombres trabajadores.


De la misma forma, un 31,2% de las mujeres afirma que siempre o casi siempre piensa en las tareas domésticas y familiares mientras está en el trabajo. Además, la encuesta arroja que cerca de un 27,3% de las consultadas declara que siempre o casi siempre se enfrentan a situaciones en las que necesitaría estar en el trabajo y en la casa al mismo tiempo; frente a un 12,2% de hombres con la misma afirmación.


Algunos factores de riesgo que produce la doble presencia son tensión, fatiga, estrés, insatisfacción etc., teniendo consecuencias directas sobre la salud. La evidencia científica sugiere que experiencias continuas de estrés en el trabajo proveen de una importante conexión entre la exposición de los trabajadores a riesgos psicosociales y la aparición de enfermedades. Por tanto, es necesario identificar y actuar.


Si no se evidencia por parte de las organizaciones apoyo y/o flexibilidad por la contingencia, probablemente las cifras se disparen en cuanto a doble presencia y a niveles de contagio de COVID 19 exponiendo a la población de alto riesgo de contagio, generando también gran carga emocional y de responsabilidad para los colaboradores.


Actualmente la mayoría de las empresas están evaluando e interviniendo en estos temas debido a la obligación de cumplir con el protocolo de vigilancia de riesgos psicosociales del MinSal, que tiene como objetivo identificar la presencia y nivel de exposición a riesgos psicosociales al interior de una organización, específicamente:


✔ Midiendo la existencia y magnitud de factores relacionados al riesgo psicosocial en las organizaciones.

✔ Identificar ocupaciones, actividades económicas, tipos de industria, etc., con mayor grado de exposición a factores de riesgo psicosocial.

✔ Vigilar la incidencia y tendencia de dichos factores en los trabajadores de una organización.

✔ Generar recomendaciones para disminuir la incidencia y prevalencia del estrés laboral y problemas relacionados con la salud mental de los trabajadores.


La medición del Riesgo psicosocial laboral se realiza a través del Cuestionario SUSESO/ ISTAS21, siguiendo las normas y metodología que recomienda la Superintendencia de Seguridad Social. Los resultados de esta evaluación deberán ser puestos en conocimiento del organismo Administrador del Seguro de la Ley 16.744, quien deberá informar de forma anual a las Secretarías Regionales Ministeriales de Salud y a la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) sobre el número de organizaciones con presencia del riesgo. La organización deberá conservar, como medio de verificación, los cuestionarios respondidos y los resultados de la evaluación. Estos resultados servirán como orientación para definir la necesidad de una intervención mayor, toda vez que una o más de las dimensiones contenidas en el cuestionario se encuentren en situación de riesgo.


Una de sus dimensiones corresponde a doble presencia que incluye:

✔ Carga de tareas domésticas: Se refiere a la cantidad de trabajos domésticos y/o familiar que depende del trabajador(a).

✔ Preocupación por tareas domésticas: Corresponde a la preocupación que las tareas del trabajo doméstico y/o familiar producen en el trabajador(a).



El índice de medidas a tomar en esta dimensión es:


✔ Generar un plan para involucrar a los trabajadores en el diseño de los horarios de trabajo.

✔ Planificar los horarios de trabajo para adaptarse a las necesidades de la empresa y las necesidades especiales de los trabajadores.

✔ Establecer medidas y límites para evitar las horas de trabajo excesivamente largas.

✔ Optimizar las disposiciones sobre el tiempo de trabajo para que los trabajadores puedan cumplir con sus responsabilidades familiares.

✔ Establecer política de trato a las mujeres y a los hombres con equidad.


La gran problemática de la doble presencia es lograr conciliar la vida familiar y el trabajo repercutiendo en distintos ámbitos de la vida como, por ejemplo:


Desempeño en general: Algunas de las señales clásicas son cuadros de fatiga, tensión en las relaciones familiares, sentimientos de culpa, sensación de pertenencia con el trabajo, entre otros.

Salud mental: Aumenta la ansiedad, irritabilidad, estrés, variaciones de humor, dependencia de sustancias como el alcohol y las drogas.

Salud física: Aparece la tensión muscular, disminuye la capacidad de regeneración celular y se corre el riesgo de sufrir lesiones musculoesqueléticas.


En estos momentos la tensión y preocupación aumenta por la contingencia ya que es posible el contagio en los lugares de trabajo, en los traslados y la propagación hacia el núcleo familiar y/o viceversa, por este motivo el llamado es a la consideración de las organizaciones a:


✔ Flexibilizar los horarios de ingreso y salida, con el fin de evitar horarios peak de traslados y aglomeraciones.

✔ Incentivar el teletrabajo.

✔ De no ser posibles los puntos anteriores idealmente crear turnos éticos de trabajo.

✔ Establecer estrictos protocolos de limpieza e higiene en espacio comunes.

✔ Suspender actividades innecesarias o que pueden ser postergadas como mantenciones, reuniones, viajes, eventos, seminarios, etc.

✔ Las organizaciones que cuenten con casinos deben establecer horarios y/o turnos de alimentación.

✔ Toma de temperatura corporal antes del ingreso y durante la estadía.

✔ Vacunación contra la influenza al personal.

✔ Seguimientos de estado de salud del personal.

La invitación a la organización es a ser empáticos con nuestros colaboradores, conocer quien de ellos convive con niños, adultos mayores, crónicos etc., Comprendiendo que ese colaborador no estará con la mejor predisposición a realizar su trabajo. Y es en estos casos es que las deben apoyar en flexibilizar el trabajo para quienes lo requieran.


Es por esto que debemos tomar cartas en el asunto, tener consciencia, interactuar con nuestro equipo de trabajo, detectar tempranamente estos factores de riesgo ya que estos son los que incrementan la probabilidad de que ocurran patologías, enfermedades, lesiones y daños.


Los invitamos a tratar los riesgos psicosociales como a los demás riesgos y recuerden que nuestra mayor preocupación es la protección y bienestar de sus colaboradores.


Artículo escrito por

CamilaBarrera R.

Experto en Prevención de Riesgos Laborales, 

Líder de Gestíon S&SO de MESSO Consultores



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